
La frase más escuchada por estos días en Gimnasia fue “el campeonato todavía nos está esperando”. En pocas palabras se resume el presente del “lobo”, que más allá de su irregularidad y su alarmante falta de gol -cinco en doce partidos-, aún se ilusiona con pelear bien arriba.
Eso sí, en algún momento, las chances que dejó pasar las lamentará, pero también es cierto que de ahora en adelante tiene que hacer bien los deberes y llegará a diciembre con la ilusión intacta.
Y hoy afrontará otra final pensando en el objetivo. Desde las 15.30, en el estadio "Fragata Sarmiento" de Isidro Casanova, visitará a Almirante Brown por la décima tercera fecha de la B Nacional.
Ganar o al menos sumar un punto es el desafío. De esta manera, se achicará diferencia con los de arriba de la tabla. Una derrota podría implicar el adiós a la lucha por los puestos de vanguardia.
El técnico Francisco Ferraro sabe que el local anda derecho en su casa. Entonces, no quiere sorpresas y por tal motivo decidió cambiar el esquema táctico. Modificará el 3-4-1-2 por un más defensivo 4-4-2.
La idea con la incorporación de Walter Zunino en la última línea -Alvaro Alonso irá al banco de los suplentes-, el "lobo" apuesta a no pasar sobresaltos con hombres de punta de Brown, sobre todo con el "Indio" Bazán Vera junto a los hermanos Díaz.
Mientras que en el mediocampo mantendrá el doble cinco con Mauricio Yedro y Silvio Iuvalé, quedando en los carriles Mauro Pajón por derecho y Nilo Carretero por izquierda.
Precisamente el parate por la muerte del ex presidente Néstor Kirchner sirvió para la recuperación de Iuvalé y Carretero. Es más, de haber jugado este choque una semana atrás como estaba pautado, ambos hubiesen sido bajas.
Por lado del conjunto de Blas Armando Giunta, todos son conscientes que están obligados a ganar para mantenerse expectantes.
Y jugando en su estadio, el "Fragata Presidente Sarmiento", las cosas se vienen dando de manera positiva. Además, después de las innumerables quejas por el mal arbitraje en la derrota en manos de Unión en Santa Fe, tendrán el handicap que el referí tucumano Ariel Montero se sentirá presionado a la hora de señalar una falta y frente a una duda, seguro que mirará para otro lado. Ojalá que no se deja influenciar y que dirigirá con ecuanimidad.
Los análisis previos quedarán de lado cuando la pelota comience a rodar y los muchachos salten al campo de juego.
Los 22 protagonistas escribirán este capítulo, anhelando los hinchas de Gimnasia y Esgrima que tenga un final feliz de color "albiceleste".
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