
Ganarle a Patronato fue aire fresco para Gimnasia. Es que después de dos derrotas consecutivas, el equipo de Francisco Ferraro necesitaba volver a sonreír.
Y lo logró. Encima, la derrota de ayer del líder San Martín de San Juan en manos de Instituto llevó a que el “lobo” se ilusionará con alcanzarlo, al quedar sólo a seis puntos de distancia.
Ahora el desafío pasa por encontrar una regularidad en su juego. Por ejemplo, el domingo le costó una enormidad generar fútbol porque el rival supo cortar los circuitos que forman los habilidosos Jorge Luna, Gustavo Britos y Nilo Carretero. Entonces, abusó demasiado de los centros.
Con el ingreso de Antonio Romero se cambió la cara porque el juvenil se volcó a los costados y abrió la cancha. Y fue un acierto de “Pancho”. Es más, en la jugada del gol, quien arranca con un toque preciso fue Romero que habilitó a Luna y éste tiró un centro perfecto para que Gustavo Balvorín lo cambie por festejo.
Precisamente que el tucumano haya marcado implicó mirar el futuro de manera diferente. Todos los equipos del ascenso tienen un referente de área, que mayor o menor medida son la esperanza de festejo. En el caso particular de Gimnasia, Balvorín no estaba respondiendo a las expectativas.
Le rompieron el tabique, fue expulsado y después se engripó. Todo mal. Pero no bajó los brazos.
También explicó que el desafío será continuar por la buena senda con el fin de achicar diferencia. “Es un torneo parejo. Tenemos fe que podremos conseguir un resultado positivo en Mar del Plata”, agregó convencido en charla con El Tribuno de Jujuy.
Por último, Balvorín explicó que el grupo está compenetrado en este proceso, sabiendo que cada partido es una final. “Los muchachos no se guardan nada y es saludable. Ojalá que enderecemos el rumbo de la campaña”, indicó.
Es verdad, la vocación ofensiva del “lobo” cuando juega en casa es palpable desde el minuto inicial. Sin embargo, en condición de visitante, tiene que mejorar y mucho. Perdió tres de los cuatro encuentros que disputó lejos del “23 de Agosto”.
La única alegría fue ante Independiente Rivadavia en Mendoza, donde también es cierto tuvo una dosis de fortuna, algo que todos reconocieron.
Pero contra Merlo, Instituto y Tiro Federal sólo recibió golpes.
Por suerte en el fútbol la revancha está a la vuelta de la esquina. El lunes se presentará en el “José María Minella”, donde podrá saldar su deuda pendiente cuando se mida con Aldosivi.
Hoy los muchachos comenzarán la preparación para alcanzar tal objetivo. Silvio Iuvalé y Luis Machado, que se retiraron con molestias físicas, son las dudas.
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