El “lobo” jujeño derrotó al entonado Independiente Rivadavia con gol de Facundo Torres durante la primera etapa y jugó durante gran parte del encuentro con un jugador menos por expulsión Ramasco.
Gimnasia se siente cómodo en Mendoza. Hace pocos meses, en marzo más precisamente, el entonces equipo dirigido por Héctor Arzubialde vencía a Independiente en su propia cancha y provocaba la renuncia de Claudio Ubeda. Batacazo de aquellos.
Y ayer se repitió la historia. Es que la “lepra” llegaba al choque contra los jujeños con la frente en alto, siendo el único escolta de la B Nacional. Pero la historia se repitió.
El “lobo” ganó por uno a cero y arruinó la fiesta armada para la ocasión, que incluyó promotoras regalando pelotas a las tribunas, miles de globitos azules y otros “chiches”.
Esta vez no hubo renuncia de entrenador, pero sí muchos interrogantes. ¿Se puede realmente jugar en este certamen con tres delanteros netos? Da la sensación que no.
También es cierto que Gimnasia mostró su mejor repertorio en la fría tarde cuyana. Con dos líneas de cuatro bien definidas y dos puntas de área salió a dar pelea en todos los sectores.
Además, con los chispazos de Jorge Luna y la entrega de Silvio Iuvalé por izquierda, la balanza empezó a inclinarse poco a poco.
Independiente cometió un error que jamás pudo solucionar. Acumuló gente de ataque, pero nadie supo abastecerla.
El único que entendió que había que jugar era Peralta. El resto se la pasó tirando centros, esperando que la cabeza “salvadora” de Salmerón o Velázquez hicieran el milagro.
Y en la mejor jugada elaborada de la visita, guapeó Iuvalé, tocó para Romero y el delantero habilitó a Torres, quien con calidad definió ante la volada en vano de Ayala. Un golazo.
A partir de allí, el local fue en búsqueda de la igualdad y se desprotegió atrás. Eso sí, la fortuna le guiñó un ojo a los “albicelestes” cuando el zapatazo de Peralta fue devuelto por el palo izquierdo de Bangardino.
El mismo parante, un rato más tarde, le ahogó el grito a Menghi. Increíble. Claro que vía contragolpe también Gimnasia pudo gritar, pero el cabezazo de Di Vanni encontró en el camino a Moroso.
Sobre el final, el “Uno” visitante se lució ante un zapatazo de Peralta.
Ya en el complemento, la expulsión de Milán -por doble amonestación- complicó el panorama. Al igual que el lunes pasado, cuando Balvorín se fue a las duchas antes de tiempo, el “lobo” debió remar contra la corriente.
Sin embargo, en el momento que Independiente pasó a controlar las acciones, Bangardino dijo presente. Primero le ganó el “mano a mano”.
Los minutos fueron pasando y los acertados cambios de Ferraro sirvieron para equilibrar el trámite. También se destacó Luis Machado.
Otra volada fenomenal del ex Gimnasia La Plata, una volea en el área chica sin dirección de Mozzo, junto a la infantil expulsión de Méndez, llevaron a “calentar”los ánimos de la hinchada.
Gimnasia sacó pecho en Mendoza y se volvió a Jujuy con una sonrisa enorme.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Lobomentarios