Tienen que aparecer los circuitos futbolísticos para que Balvorín no quede aislado arriba. El sábado enfrenta a Merlo.
Gimnasia quedó en deuda, pero la revancha en el fútbol siempre está a la vuelta de la esquina. Y el sábado, ante Deportivo Merlo, deberá mejorar su producción colectiva e individual para recuperar los puntos que no pudo sumar en casa.
El equipo de Francisco Ferraro, en su presentación en la B Nacional, empató con Ferro Carril Oeste sin abrir el marcador. Faltó volumen de juego, tal como reconoció el DT en los vestuarios, y será la materia pendiente a saldar.
El problema principal fue que los circuitos futbolísticos no funcionaron. Nunca se asociaron Jorge Luna con Gustavo Britos.
Tampoco respondió por el carril izquierdo Alvaro Alonso. Esteban Gil cumplió a medias por la derecha, pero no alcanzó. Entonces, Gustavo Balvorín terminó aislado arriba y no incidió.
Ahora la cuestión será seguir puliendo el andamiaje, algo que se debió hacerse en los partidos amistosos. Sin embargo, está claro que con sólo dos no fue suficiente. Es verdad que nada garantiza el éxito posterior, pero es fundamental probarse varias veces antes de salir a jugar por los puntos.
A diferencia del plantel de la temporada pasada, en estos momentos existe un recambio importante y la lucha por la titularidad es palpable. Dentro de este contexto ninguno puede relajarse con el hecho de haber arrancado en el “once” inicial.
En defensa también se observaron algunos inconvenientes con los pelotazos cruzados, dejando expuesto al arquero Pablo Bangardino.
Ferraro sabe cómo viene la mano. En la semana trabajará y sacará sus conclusiones.
Por lo pronto espera que el uruguayo Luis Machado logre la mejor puesta a punto en la faz física -fue el último refuerzo en llegar- para así tenerlo a disposición. El marcador central cuenta con una larga trayectoria y está muy bien conceptuado. Se verá.
Atrás quedó la primera prueba y el fin de semana se viene la segunda. No hay tiempo para lamentarse por lo que se hizo mal, pero sí para mejorar.
El DT tiene un punto a su favor: cuenta con materia prima. De esta manera, todo es más sencillo.
Sería absurdo pensar que Luna y Britos no se asociarán. Una vez que la dupla funcione, el fùtbol vendrá solo. Y con Balvorín, cara a cara con el arquero rival, empezarán a llegar los goles.
La B Nacional es un torneo exigente y cada vez más jerarquizado. Es que el premio final, el ascenso, es codiciado por todos. En mayor o en menor medida, los equipos comienzan su andar soñando con la “A”.
Y de la extensa lista de candidatos sólo ganaron dos: Atlético Tucumán y Unión de Santa Fe. Anoche, al cierre de nuestra edición, jugaba Chacarita ante Tiro Federal. El “funebrero” también quiere volver pronto.
Es decir, la tarea es complicada y cuesta arriba, pero favorece que se trate de una competencia de 38 fechas y que en la primera haya un llamado de atención. Y por lo tanto cambiar a tiempo es la consigna.

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