
Después de la derrota de Gimnasia y Esgrima de Jujuy ante Instituto de Córdoba, las preguntas que surgen son muchas y en gran variedad, ¿Qué fue lo de Rietti?, ¿un mal arbitraje o animosidad hacia el “lobo”?, ¿qué hacia el presidente de la “gloria” en el vestuario del árbitro?, pero seguramente que muchas de estos interrogantes no podremos contestar, sólo podemos afirmar que el “albiceleste” fue claramente perjudicado.
Guillermo Rietti con su paupérrimo arbitraje le cortó la racha al “lobo” de siete partidos sin caer, sumando en la tabla 22 puntos, la última derrota había sido ante San Martín de San Juan por la octava fecha.
Los conducidos por Héctor Arzubialde sintieron que le metieron la mano en el bolsillo, porque las decisiones de Rietti eran a favor de la “Gloria” que en ningún momento justificó la victoria, ni siquiera cuando tenia dos hombres demás.
La diferencia entre el “lobo” e Instituto, fue el hombre de negro, que el sábado sólo impartió injusticia con un penal inexistente, y condicionamientos permanentes a los jugadores de Gimnasia.
Lamentablemente la mala actuación de Rietti tapa la hidalguía que tuvo el “lobo” para sobreponerse a las adversidades que se presentaron en el cotejo, ya que a pesar de tener todo en contra mostró firmeza y convicciones a la hora de llevar peligro a la valla de Carranza que terminó siendo la figura del cotejo.
Otro punto alto y para destacar es la de Jorge Luna que en los últimos partidos dejo en evidencia su crecimiento en el juego y en otros aspectos, transformándose en una pieza fundamental en el equipo de Héctor Arzubialde, el “semilla” fue el destacado de Gimnasia.
Si de rendimientos hablamos, no podemos obviar el flojo desempeño de Emanuel Fernández Francou y Jeremías Caggiano que no gravitaron en la zona ofensiva, saliendo del campo para la parte complementaria.
Por otro lado hay que destacar la actitud y el espíritu de los jugadores “albicelestes” que murieron de pie sin abandonar la idea de sobreponerse a pesar que los vientos no sean favorables. Volviendo al análisis del encuentro claramente se puede decir que en los primeros minutos del mismo el que insinuó fue Instituto pero después al parecer se le quemaron los libros a Marcelo Bonetto llegando esporádicamente a un firme Martín Bernacchia que estuvo cerca de taparle el penal a Ezequiel Lázaro, para ponerse el traje de justiciero.
Pero nada de eso sucedió, porque el hombre más movedizo de la “gloria” remató de manera potente al palo izquierdo del “mono” y este no pudo quedarse con el disparó quebrando de esta manera su invicto de 485’ minutos sin recibir goles.
La historia en el complemento fue diferente porque Gimnasia de la mano de Luna se fue en busca de la igualdad que fue negada por Carranza en dos oportunidades al “semilla” y después a Silvio Iuvalé con un remate desde afuera del área que mando al corner.
A los 14’ Rietti empezó a desvirtuar el cotejo porque no media con la misma vara y Juan Arraya fue victima de la actuación de Furios cuando fue a cruzarlo, terminó viendo la roja, ahí el plantel “albiceleste” se fue encima del árbitro y en el tumulto a pareció el personaje de Bonetto quien habría discriminado a Facundo Torres, diciéndole “córrete boliviano…”.
El técnico de la “gloria” se encargó de caldear a un más los ánimos de los jugadores jujeños, que tuvo como saldo la expulsión de Luna quien cruzó más que palabras con Furios que también vio la roja.
Pero eso no fue todo el show de Rietti porque a los 40’ mando a los camarines a Miranda, más que por una falta por una imprudencia del delantero que golpeó sin intención a Erpen. El delantero había tenido dos situaciones claras para igualar el encuentro pero se encontró con el golero cordobés y su poca puntería.
Con pocos minutos en juego el “lobo” fue al frente sin delanteros, mandando a Torres a zona de gatillo, pero la historia ya no se podría revertir porque el dueño del guión fue Guillermo Rietti quien escribió una nueva pagina nefasta del arbitraje argentino.
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